martes, 4 de junio de 2013

Los verdaderos estudiantes


Estos son los estudiantes que necesita el Perú, revisores del derecho, que piensen, que no se menosprecien, que sepan que son los que pueden hacer la diferencia entre los que siempre "ganan" y los que deben hacerlo, no aquellos que se dan por vencidos y que alientan gobiernos corruptos, no a los que escogen solo caudillos porque no saben lo que es un líder, nunca los han tenido. Los estudiantes que nos gustan no se dejan manejar, no se envilecen con regalos ni se venden, no se van a brindar con aquellos a los que deben fiscalizar, no echan en saco roto lo que les dicta la conciencia, no se ven como pocos porque son la voz de muchos que esperan que ellos hablen y que se cumpla el dicho: "La gloria de los jóvenes es su fuerza". Esos son los estudiantes con los que da gusto mirar un futuro diferente para esta patria vieja que está cansada, muy cansada de esperar.

jueves, 28 de marzo de 2013

La Traición


 
Jesús reunió a los doce que lo acompañarían en el ministerio que desarrolló en la tierra, Pedro y Andrés así como Juan y Jacobo (hijos de Zebedeo) eran hermanos de sangre, Mateo fue publicano, Natanael un judío a carta cabal, "un israelita en quien no hay engaño" como lo describió Jesús, Felipe un hombre acostumbrado al liderazgo de otro grande: Juan el Bautista, Tomás conocido como el incrédulo, Judas Tadeo, Santiago (hijo de Alfeo), un guerrillero (zelote) de nombre Simón el cananeo, y Judas Iscariote quien le habría de entregar en manos de sus asesinos y torturadores.

Estos doce hombres fueron elegidos por Jesús, por lo tanto experimentaron el impacto del llamamiento personal, esa voz que habla al espíritu humano y le convence de seguirle, "Venid en pos de mí" "les haré pescadores de hombres", estos doce transitaron con Jesús durante tres intensos años, le conocieron cara a cara, le oyeron con avidez y fueron los primeros en estar presentes en sus profundos sermones, aprendieron de manera directa quién era Jesús, a qué había venido a la tierra, seguro rieron junto a él y se angustiaron cuando llegaba la hora final. Estos doce hombres fueron testigos de sus milagros, de su enojo el día que echó a los mercaderes del templo, de los fariseos que no le dejaban respirar, que siempre estaban prestos a tenderle trampas con preguntas malintencionadas y que Jesús respondía con sabiduría que no era de este mundo sino de Dios. Once de ellos le vieron resucitar y así sellaron su espíritu y definieron para siempre su decisión de seguirle hasta dar sus vidas por la causa y por Él: Su Maestro.
 
En la hora final, los doce le traicionaron, si los doce, la traición es renegar con dichos o acciones de un compromiso de lealtad o promesa, la falta de identidad con el líder que les había llamado y adoctrinado por tres años, a quien habían admirado, en quien tenían supuestamente puestas sus expectativas, pero no pudieron velar junto a él en el huerto de la pasión, le abandonaron y solo uno (el joven Juan) le siguió de lejos y estando crucificado, se quedó a su lado, al pie de la cruz, recibiendo a la madre de su Maestro como suya. los demás se encontraban por las calles de Jerusalén en una noche de pesadilla de la cual me imagino querrían pronto despertar.
 
Pedro, después de la pregunta "¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? ... y ustedes quién dicen que es?" hizo una tremenda declaración de fe, con la convicción que solo viene de lo mejor de la experiencia utilizada por Dios mismo: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente", Jesús fundó su Iglesia sobre esta declaración.
 
Sin embargo, Pedro le negó tres veces, para bien suyo se arrepintió llorando amargamente; Tomás con miles de preguntas rondando su cabeza prefirió ver para creer en la resurrección de su Maestro, Judas Iscariote vendió a Jesús por dinero, treinta piezas de plata, le puso precio a su vida, esa fue alta traición porque llevó a Jesús a manos de sus enemigos, Judas no sucumbió ante la ambición sino ante la decepción, él esperaba un Cristo libertador del yugo romano, no entendió que el yugo más feroz es el del pecado, Judas esperaba un líder que cambiara la situación de Israel, no entendió el mensaje de Jesús: "mi reino no es de este mundo" "qué aprovechará al hombre si gana el mundo y pierde su alma" esto último declarado después de la multiplicación de los peces y los panes, Judas habría pensado que con Jesús se acabarían el hambre y la necesidad, pero Jesús a él lo decepcionó, frustrado empezó a tomar el dinero de las ofrendas, él empezó a traicionar a Jesús desde ese momento, no cuando le vendió a los fariseos y maestros de la ley, fue antes, al mirarle con decepción y frustración, al dejar de verle como el Hijo de Dios, al despreciar la riqueza espiritual y valorar lo material, su corazón se hizo traidor culminado su acto de traición aquella noche en Getsemaní, con cinismo e hipocresía, sabiendo que el odio de los enemigos de Jesús no tenía límites, le entregó con un beso en la mejilla, en un acto planificado con alevosía y ventaja, un acto de alta traición. Pero Jesús le llamó "amigo" y le hizo una pregunta: "¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?", no hubo respuesta, porque no fue solo un beso, fue un proceso que nació en un corazón ingrato y resentido, que finalmente le llevó al suicidio, a diferencia de Pedro en su corazón ni hubo lugar para el arrepentimiento.

En nuestros tiempos, miles traicionan a Jesús, son indiferentes a todo lo que signifique espiritualidad con base bíblica, miles se traicionan entre sí, no honran sus compromisos, y  siguen el camino de Judas Iscariote. Que este sea un tiempo para reflexionar y ver nuestro destino a futuro.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Gracias por dejarnos esta canción LEONARDO FAVIO


Adrián, tantos hay como él en nuestras grandes y frías ciudades, pero pocos le han cantado con tanto sentimiento y le han dedicado unos versos tan sentidos como estos. Leonardo, poeta y cantante, que los ángeles te hayan guiado por el valle de sombra y de muerte.

jueves, 14 de junio de 2012

Consejos para mantener la armonía

Las personas sicológicamente sanas buscan instintivamente (no se tiene que pensar) ambientes armoniosos, en los que impere el respeto, la consideración, la amabilidad, responsabilidad, y todos aquellos valores que solo se ponen en evidencia cuando estamos en compañía de nuestros semejantes. Cuando era estudiante recuerdo que tenía una compañera que no sabía decir "por favor", ni dar las gracias, mucho menos decir "lo siento", un poco fastidiada e intrigada por su comportamiento le pregunté por qué no lo hacía y para mi sorpresa me respondió: "Esas son hipocrecías, no estoy por ese tipo de trato, uno debe decir lo que piensa y siente ... listo". Eso es cierto, pero la sinceridad no excluye las formas, también ocurre lo opuesto, mucha gente es falsa y muy "amable", o mejor: mantiene las formas ya que en realidad AMABLE significa que se hace amar o querer por su forma de tratar a los demás. Estas normas o pautas que me permito compartir y la verdad no sé quien es el autor (a), porque me gustaría que apareciese su nombre, resumen muy bien lo básico que asegura que el ambiente que compartimos con otros ya sea en el hogar, el trabajo o los grupos que frecuentamos sea feliz, armonioso, que nadie caiga pesado (a) por ser desconsiderado o descuidado. Tal vez podríamos añadir algunas cosas como un aliento agradable, nada más mortificante que conversar con alguien que no cuida de su higiene bucal, si estimamos a una persona que tiene ese problema debemos hacérselo saber, pero con tino y sabiduría. Una vez más "el hábito no hace al monje" sino que "la práctica hace al maestro". Cuídense mucho.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Consejos de un anciano

El gran rey Salomón, lleno de días, después de analizar objetivamente su vida, escribió el Libro de Eclesiastés o El Predicador; el Capítulo 12 es rico en consejos para la juventud a la que insta a vivir sin olvidarse de Dios. Sin embargo, a miles de jóvenes les parece que lo escrito por este hombre sabio es anacrónico, viven como si la juventud fuese eterna, malgastando su tiempo y dinero, dando rienda suelta a sus impulsos hormonales, sin percatarse que el tiempo es breve, que los placeres vanales no satisfacen el espíritu, que cuando menos lo piensen necesitarán usar lentes, prótesis dentales, que en verano sentirán frío, que sus cabellos se tornarán blancos, sus manías habrán aumentado y su salud se habrá quebrantado. La vida es como un suspiro, hoy estamos en este mundo, mañana quien sabe, vale la pena vivir con propósito y pensar en el bien común. Vamos a una morada eterna, estamos rodeados de ciclos: geológicos, químicos, biológicos, etc TODO nos grita que cerraremos el ciclo, todo nos recuerda nuestra naturaleza finita, y al mismo tiempo nos señala que fuimos creados para trascender. Quiero repasar contigo esta reflexión, cuando la leas piensa que fue escrita por un hombre que vivió intensamente, que se volvió de la sabiduría a la necedad, y en su vejez, felizmente retornó a la sabiduría.
1 Y ACUÉRDATE de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento;
2 Antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y las nubes se tornen tras la lluvia
3 Cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas, porque han disminuído, y se oscurecerán los que miran por las ventanas;
4 Y las puertas de afuera se cerrarán, por la bajeza de la voz de la muela; y levantaráse a la voz del ave, y todas las hijas de la canción serán humilladas;
5 Cuando también temerán de lo alto, y los tropezones en el camino; y florecerá el almendro, y se agravará la langosta, y perderáse el apetito: porque el hombre va a la casa de su siglo, y los endechadores andarán en derredor por la plaza.
6 Antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto á la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo;
7 Y el polvo se torne a la tierra, como era, y el espíritu se vuelva a Dios que lo dió.
8 Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo es vanidad.
9 Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios.
10 Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escritura recta, palabras de verdad.
11 Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados, las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.
12 Ahora, hijo mío, a más de esto, sé avisado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio aflicción es de la carne.
13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, el cual se hará sobre toda cosa oculta, buena o mala.
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Spanish: Reina Valera (1909)